Efectos de los cambios en el clima en las poblaciones gallegas de anfibios

Estamos viviendo uno de los años más secos desde que se registran los datos de pluviosidad.

En las últimas semanas, dentro de un estudio del estado de conservación de las poblaciones gallegas de anfibios amenazados, he tenido la oportunidad de visitar diferentes localidades y observar de forma directa como esta sequía afecta a la reproducción de los anfibios.

Cada especie animal tiene una estrategia vital propia, y es en la reproducción dónde se puede observar una mayor variabilidad de estrategias. Estas estrategias son evaluadas por la selección natural y sólo perduran las que consiguen sacar adelante, en buenas condiciones, a la siguiente generación, bajo las condiciones ambientales que afectan a la población.

A lo largo del tiempo, el cambio en las condiciones ambientales hace que determinadas estrategias pierdan efectividad en favor de otras, de esta forma se produce la evolución de los organismos, adaptándose las especies a los cambios ambientales. En ocasiones, sin embargo, las reglas de juego cambian: si la magnitud o la rapidez de las variaciones es mayor que la capacidad de cambio de los organismos, las poblaciones y especies se extinguen.

En los anfibios presentes en Galicia encontramos una gran diversidad de estrategias reproductoras, desde animales que son vivíparos y liberan en charcos, canales y acequias larvas nadadoras (como la salamandra común (Salamandra salamandra), hasta otros que ponen huevos en paredes rezumantes de cuevas como la salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica).

Salamandra común
Salamandra común
Salamandra rabilarga
Salamandra rabilarga

Quiero centrarme hoy en los anfibios, especialmente los anuros, que emplean charcas para reproducirse. El utilizar charcas, especialmente charcas pequeñas y someras, tiene una gran ventaja y es que en estos medios es muy poco probable la presencia de grandes predadores como los peces, que sí habitan lagunas, embalses o grandes charcas.

Ejemplos de anuros con este comportamiento son la rana bermeja (Rana temporaria) y el sapo de espuelas (Pelobates cultripes).

En los muestreos realizados estas últimas fechas he comprobado que una gran cantidad de charcas que podrían ser utilizadas por la rana bermeja, que prefiere charcas pequeñas y someras, no tienen agua, y las que sí la tienen están, en su mayoría parcialmente secas. Las ranas acudieron a reproducirse durante las noches lluviosas, cuando el nivel en las charcas era máximo, realizando la puesta en la orilla, como todos los años, pero este año las lluvias cesaron casi totalmente, con lo que la pérdida por evaporación supera a la ganancia de agua por escorrentía o lluvia, motivando un descenso en el nivel de las charcas. Las puestas están fijadas por una gelatina adhesiva a las plantas o al fondo de las charcas, por lo que no se desplazan, y al bajar el nivel del agua se quedan en seco.

Masa de huevos parcialmente en seco
Masa de huevos parcialmente en seco
Punto de cría del sapo de espuelas.
Punto de cría del sapo de espuelas. Obsérvese el descenso del nivel del agua. Próximas all borde inferior de la zona seca se concentraba el total de los cordones de huevos.

En estos momentos hay una ingente cantidad de huevos de Rana temporaria que no tendrán la oportunidad de eclosionar, y miles de larvas que se están hacinando en espacios reducidos, de las que probablemente ninguna sobrevivirá.

En caso de que en los próximos días no llueva la situación puede ser catastrófica, el reclutamiento de la especie este año será ínfimo, lo que provocará que dentro de 2-3 años, cuando esta cohorte debería de criar nos encontraremos con un año en el que no existirán estos reproductores. Además la rana bermeja tiene otra característica reproductora que la hace especialmente sensible: sus hembras se reproducen una o muy pocas veces en su vida, por lo que una pérdida importante en una estación reproductora tiene un efecto enorme en la población.

Otras especies como el sapo de espuelas adaptados a zonas más secas, son más longevas y pueden pasar varios años sin reproducirse sin que la población se resienta.

Larvas de rana bermeja.
Agrupación de larvas de rana bermeja por desecación del hábitat de cría.

Este va a ser un año muy malo para la rana bermeja, pero si la situación se repite en años próximos es muy probable que se dé la extinción puntual de poblaciones de esta especie, y si esto se convierte en tendencia podría desaparecer de extensas áreas de nuestra geografía, y otras especies como el sapo de espuelas, con una distribución muy reducida y bajo ya demasiadas presiones podrían desaparecer en un breve espacio de tiempo.

Escrito por Ricardo Ferreiro